Cuando la superficialidad y el silencio se encuentran

En nuestra sociedad contemporánea, marcada por la inmediatez, la saturación de estímulos y la búsqueda constante de entretenimiento, muchas personas viven inmersas en un ruido casi permanente. No se trata solo del bullicio externo —las pantallas, las redes, las agendas apretadas —, sino también del ruido interior: