<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Leticia Soberón Mainero, autor en Nuestra Señora de la Claraesperanza</title>
	<atom:link href="https://hoja.claraesperanza.net/author/leticia-soberon-mainero/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://hoja.claraesperanza.net/author/leticia-soberon-mainero/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Fri, 05 Dec 2025 12:07:57 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2018/01/cropped-logo-HOJA-web-32x32.png</url>
	<title>Leticia Soberón Mainero, autor en Nuestra Señora de la Claraesperanza</title>
	<link>https://hoja.claraesperanza.net/author/leticia-soberon-mainero/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>El com-padre de Dios</title>
		<link>https://hoja.claraesperanza.net/2025/12/el-com-padre-de-dios/</link>
					<comments>https://hoja.claraesperanza.net/2025/12/el-com-padre-de-dios/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 05 Dec 2025 10:40:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Temas]]></category>
		<category><![CDATA[Teología]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://hoja.claraesperanza.net/?p=16432</guid>

					<description><![CDATA[<p>En estas semanas de preparación a la Navidad solemos fijarnos en las experiencias de María y en cómo su manera de vivir el embarazo ilumina nuestra vivencia de esperar y abrirnos a la Gracia de Dios cuando irrumpe en nuestra vida. Contemplemos también a aquel hombre que fue convocado a una aventura completamente inesperada: acoger</p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2025/12/el-com-padre-de-dios/">El com-padre de Dios</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-16448" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/12/Article-Leticia_2.jpg" alt="" width="823" height="448" srcset="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/12/Article-Leticia_2-200x109.jpg 200w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/12/Article-Leticia_2-300x163.jpg 300w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/12/Article-Leticia_2-400x218.jpg 400w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/12/Article-Leticia_2-600x327.jpg 600w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/12/Article-Leticia_2-768x418.jpg 768w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/12/Article-Leticia_2-800x435.jpg 800w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/12/Article-Leticia_2.jpg 823w" sizes="(max-width: 823px) 100vw, 823px" /></p>
<p>En estas semanas de preparación a la Navidad solemos fijarnos en las experiencias de María y en cómo su manera de vivir el embarazo ilumina nuestra vivencia de esperar y abrirnos a la Gracia de Dios cuando irrumpe en nuestra vida.</p>
<p>Contemplemos también a aquel hombre que fue convocado a una aventura completamente inesperada: acoger y custodiar a María, y juntos proteger y educar al Hijo de Dios.</p>
<p>Notemos que ningún ser humano puede lograr que un hijo suyo esté habitado de tal modo por Dios, que sea Él encarnado. Eso sólo lo puede hacer Dios; ese prodigio sucedió en Jesús de Nazaret. Y un niño que encarna al Verbo de Dios, siendo a la vez plenamente humano, requiere un entorno excepcional, generoso y humilde.</p>
<p>Para esa tarea el Señor quiere asociar a José y a María, con responsabilidades distintas y complementarias, formando con los demás miembros de la amplia familia un ámbito amoroso, lleno de humanidad y de fe, que facilitara su desarrollo y lo preparara para su misión.</p>
<p>Por el anuncio del Ángel, José es convocado igual que María a ser completamente dócil al Espíritu Santo (en eso consiste ser inmaculados), a poner toda su energía, su creatividad y su amor al servicio del niño y de su madre, haciendo realidad en la historia la plenitud del Amor de Dios como nunca se había visto.</p>
<p>Es hermoso contemplar a José y María simplemente como personas, con sus límites, su propio carácter, sus dudas, su sorpresa ante la confianza que se depositaba en ellos. ¿Cómo viviría él la espera del niño?</p>
<p>Tuvo que afrontar y asumir el embarazo de María que, según el Evangelio, no podía atribuirse a José. Decide confiar en Dios y en su prometida cuando le anuncian que ese niño es el esperado por el pueblo de Israel desde hacía siglos y que él está llamado a actuar nada menos que como su padre. ¡Convirtiéndose en com-padre de Yahveh!</p>
<p>¡Qué maravilloso momento sería aquél en que él y María compartieron sus respectivos anuncios y constatan que ambos están llamados a ser familia para Dios! Cuánto hablarían de ese Misterio que sentían en su interior y les unía mucho más allá de cualquier vínculo humano. Cómo buscarían en la Escritura y en los Salmos la luz necesaria para acercarse al Plan de Dios sobre ese niño, esbozado en el Antiguo Testamento y que se hacía realidad en sus propias vidas. Y con qué generosa inconsciencia asumieron su papel paterno y materno, en colaboración estrecha con ese Dios que llenaba sus días.</p>
<p>La disponibilidad de José se manifiesta en acciones muy concretas, diaria y cotidianamente, sin palabras registradas por el Evangelio. Un silencioso y fuerte apoyo para María, con quien realizó un maravilloso trabajo de equipo para proteger al niño de la furia de los poderosos, y para ayudarle a desplegar su humanidad y su misterio al crecer.</p>
<p>En su tiempo el varón era el protector, el responsable del sustento, la cabeza visible de la familia ante la sociedad. Para José, ponerse en función de la madre y el niño supuso entrar en la desconcertante libertad de Dios y ser copartícipe de un plan nuevo, sobre el que no había datos ni mapa. Y dijo “sí”, al igual que su esposa.</p>
<p>Los misterios divinos no son para desentrañarlos o razonarlos, sino para contemplarlos con amor y dejarse transformar por su dinámica. Contemplemos estos días la creatividad eficiente de José, que aceptó un papel de “com-padre” de Dios, haciéndolo con sencillez y sabiduría. Y sigamos su ejemplo.</p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2025/12/el-com-padre-de-dios/">El com-padre de Dios</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://hoja.claraesperanza.net/2025/12/el-com-padre-de-dios/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Los vínculos invisibles</title>
		<link>https://hoja.claraesperanza.net/2025/02/los-vinculos-invisibles/</link>
					<comments>https://hoja.claraesperanza.net/2025/02/los-vinculos-invisibles/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 01 Feb 2025 01:02:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Temas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://hoja.claraesperanza.net/?p=15456</guid>

					<description><![CDATA[<p>   Esos hilos invisibles nos sostienen | Fotografía Gerd Altmann – Pixabay  Estoy en pleno proceso de quimioterapia tras la cirugía de un pequeño tumor canceroso en un pecho. Como cientos de miles de mujeres, enfrento el desafío de asumir mis límites y los molestos efectos secundarios de un tratamiento que a veces nos hace sentir peor que la enfermedad misma. Pero</p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2025/02/los-vinculos-invisibles/">Los vínculos invisibles</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<div id="attachment_15479" style="width: 1126px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" aria-describedby="caption-attachment-15479" class="size-full wp-image-15479" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/01/Los-vinculos-invisibles_notxt_2.jpg" alt="" width="1116" height="719" srcset="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/01/Los-vinculos-invisibles_notxt_2-200x129.jpg 200w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/01/Los-vinculos-invisibles_notxt_2-300x193.jpg 300w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/01/Los-vinculos-invisibles_notxt_2-400x258.jpg 400w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/01/Los-vinculos-invisibles_notxt_2-460x295.jpg 460w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/01/Los-vinculos-invisibles_notxt_2-600x387.jpg 600w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/01/Los-vinculos-invisibles_notxt_2-768x495.jpg 768w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/01/Los-vinculos-invisibles_notxt_2-800x515.jpg 800w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/01/Los-vinculos-invisibles_notxt_2-1024x660.jpg 1024w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2025/01/Los-vinculos-invisibles_notxt_2.jpg 1116w" sizes="(max-width: 1116px) 100vw, 1116px" /><p id="caption-attachment-15479" class="wp-caption-text">Esos hilos invisibles nos sostienen | Fotografía Gerd Altmann – Pixabay</p></div>
<p>Estoy en pleno <strong>proceso de quimioterapia</strong> tras la cirugía de un pequeño <strong>tumor</strong> canceroso en <strong>un pecho</strong>. Como cientos de miles de mujeres, enfrento el desafío de <strong>asumir mis límites</strong> y los molestos <strong>efectos secundarios</strong> de un tratamiento que a veces nos hace sentir peor que la enfermedad misma. Pero ese recurso de la medicina de nuestro tiempo ha mostrado su <strong>eficacia estadística</strong>. Prolonga la vida unos meses o años, y convierte algunos tipos de cáncer en <strong>enfermedades curables</strong> o al menos crónicas.</p>
<p>Más allá del buen pronóstico, <strong>mi experiencia</strong> en estos meses ha sido la de experimentar <strong>malestares nunca antes vividos</strong>, una gran <strong>debilidad</strong>, una variedad de síntomas inesperados, la inseguridad sobre cómo te vas a sentir al cabo de unos días cuando los efectos se acumulen.</p>
<p>Y al mismo tiempo que todo eso, una <strong>experiencia preciosa</strong> ha sido<strong> palpar esa red invisible de personas</strong> queridas que <strong>se han volcado en apoyarme</strong> de las maneras más variadas. Desde la sola presencia, cálida y acogedora, a sugerencias de alimentación o remedios caseros. Desde las técnicas para <strong>elaborar las emociones</strong>, al transporte para el hospital, diálogo, oración o energía a distancia. <strong>Todo ello es acompañamiento</strong>, ofrecido con amistad y cariño sinceros.</p>
<p>Y ante esta situación paradójica, que a la vez es tremenda y un don maravilloso, me surgen tres reflexiones.</p>
<ol>
<li>Los momentos y la experiencia del <strong>malestar físico</strong>, las náuseas, la imposibilidad de comer, la caída del cabello, las neuropatías… <strong>nos conectan</strong> misteriosamente, aunque sea en una escala ínfima, con <strong>millones de personas</strong> <strong>que sufren en su cuerpo </strong>por distintos motivos.<strong> Otras enfermedades, los efectos de las guerras</strong>, del maltrato, de los cataclismos atmosféricos. Este sufrimiento nos conduce a una vivencia <strong>más honda y verdadera sobre la condición humana</strong> y nos hermana con quienes padecen. Nos ayuda a <strong>ser más solidarias de modo práctico y efectivo</strong>. <strong>No es que sufrir sea deseable;</strong> simplemente que a veces es <strong>connatural al hecho de vivir</strong>, siendo seres corporales, sensibles, conscientes de sí. Y si lo sabemos elaborar, es un <strong>aprendizaje muy importante:</strong> la vida <strong>vale la pena de ser vivida</strong>, a pesar de estos momentos de dolor, <strong>dificultad y debilidad</strong>.</li>
<li>En una sociedad que <strong>valora muchísimo la autonomía</strong> y miles de personas están solas,<strong> es un privilegio</strong> contar con <strong>amigos y amigas</strong> que se hacen presentes <strong>de manera gratuita y generosa</strong> en el momento oportuno. Están allí y misteriosamente nos mantienen <strong>activas y despiertas</strong>, nos animan, nos avivan<strong> la esperanza</strong>. Esta <strong>red de vínculos invisibles</strong> nos sostiene realmente. Es algo que va más allá de la materialidad de lo que recibimos; es un intangible que nos recuerda <strong>cuán conectados estamos entre nosotros</strong>. El bien de uno hace bien a los demás. Su pena, nos apena. Por eso acompañarnos genera dinamismos de serenidad y alegría que se pasan de una persona a otra y cambia el color de la vida. El cariño, la palabra oportuna, un mensaje de acompañamiento… expresan algo que no se ve pero que nos constituye en el fondo: s<strong>omos seres sociales desde que fuimos concebidos</strong>. Nos necesitamos unos a otros.</li>
<li><strong>Todo gesto de amor es gratis</strong>. En ese -a veces asimétrico- <strong>dar y recibir</strong>, las personas nos regalan su tiempo, su apoyo, <strong>porque quieren</strong>. Son libres, pueden hacerlo o no. <strong>Nada puede exigirse</strong>. Y <strong>mucho menos</strong> reclamarse <strong>como «pago»</strong> por algo que uno hizo en momentos anteriores por esa persona. Todo don se da<strong> porque se quiere dar</strong>. Y toda respuesta o correspondencia, es <strong>también gratuita</strong> por parte de los otros. El dinamismo de <strong>una gratuidad de cariño</strong> es difusivo y alcanza mucho más allá de los inmediatos. Llega lejos, irradia hasta quienes no conocemos, por esa <strong>indefinible conexión</strong> que existe entre las personas.</li>
</ol>
<p>Por lo tanto, ¡<strong>cuánta gratitud</strong> tenemos que tener hacia quienes nos están acompañando en momentos duros!</p>
<p>Y qué gran deseo de <strong>corresponderles a ellas mismas</strong> cuando lo necesiten, también estando atentas hacia otras personas, a veces muy solas y sin nadie más, acompañándolas cuando estén en <strong>horas bajas</strong> y requieran algo tan sencillo como <strong>estar ahí sabiendo estar</strong>.</p>
<p><em>Texto: <strong>Leticia Soberón Mainero</strong><br />
</em><em>Fuente: <a href="https://www.revistare.com/2025/01/los-vinculos-invisibles-2/" target="_blank" rel="noopener">Revista RE (edición en castellano)</a></em></p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2025/02/los-vinculos-invisibles/">Los vínculos invisibles</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://hoja.claraesperanza.net/2025/02/los-vinculos-invisibles/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>María de Guadalupe: mensajera de la unión de dos culturas</title>
		<link>https://hoja.claraesperanza.net/2021/06/maria-de-guadalupe-mensajera-de-la-union-de-dos-culturas/</link>
					<comments>https://hoja.claraesperanza.net/2021/06/maria-de-guadalupe-mensajera-de-la-union-de-dos-culturas/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 19 Jun 2021 09:00:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Diego]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[Madre del Dios]]></category>
		<category><![CDATA[María de Guadalupe]]></category>
		<category><![CDATA[mexicanos]]></category>
		<category><![CDATA[Virgen de Guadalupe]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://hoja.claraesperanza.net/?p=13632</guid>

					<description><![CDATA[<p>Es muy difícil para un mexicano o mexicana escribir con mesura sobre la Virgen de Guadalupe. Ella es un icono que vemos desde la cuna, nos acompaña durante toda la vida y preside el lecho de muerte. Es una síntesis de nuestras raíces, ejemplo luminoso de cómo Dios mismo se acerca a los pueblos con amoroso</p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2021/06/maria-de-guadalupe-mensajera-de-la-union-de-dos-culturas/">María de Guadalupe: mensajera de la unión de dos culturas</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-13645" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2022/02/Portada_virgen_guadalupe_notxt_3.jpg" alt="" width="1800" height="1200" srcset="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2022/02/Portada_virgen_guadalupe_notxt_3-200x133.jpg 200w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2022/02/Portada_virgen_guadalupe_notxt_3-300x200.jpg 300w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2022/02/Portada_virgen_guadalupe_notxt_3-400x267.jpg 400w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2022/02/Portada_virgen_guadalupe_notxt_3-600x400.jpg 600w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2022/02/Portada_virgen_guadalupe_notxt_3-768x512.jpg 768w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2022/02/Portada_virgen_guadalupe_notxt_3-800x533.jpg 800w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2022/02/Portada_virgen_guadalupe_notxt_3-1024x683.jpg 1024w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2022/02/Portada_virgen_guadalupe_notxt_3-1200x800.jpg 1200w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2022/02/Portada_virgen_guadalupe_notxt_3-1320x880.jpg 1320w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2022/02/Portada_virgen_guadalupe_notxt_3-1536x1024.jpg 1536w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2022/02/Portada_virgen_guadalupe_notxt_3.jpg 1800w" sizes="(max-width: 1800px) 100vw, 1800px" /></p>
<p style="text-align: justify;">Es muy difícil para un mexicano o mexicana escribir con mesura sobre la Virgen de Guadalupe. Ella es un icono que vemos desde la cuna, nos acompaña durante toda la vida y preside el lecho de muerte. Es una síntesis de nuestras raíces, ejemplo luminoso de cómo Dios mismo se acerca a los pueblos con amoroso cuidado, para expresar su cercanía en las categorías que ellos entienden. Guadalupe constituyó en sí misma un mensaje comprensible tanto para los indígenas como para los españoles del siglo XVI, y provocó la conversión masiva de los naturales de México, lo cual no habían logrado los misioneros franciscanos, incluso con sus mejores energías durante diez años de paz. Dos pueblos, dos historias, dos culturas, uno de ellos derrotado, el otro vencedor, no era fácil que pudieran fundirse en una nueva forma de relación. El Evangelio había llegado como la religión de los vencedores, aunque hablara de un Dios amoroso y cercano. Los misioneros se sentían horrorizados ante las expresiones religiosas de los aztecas y otros pueblos vecinos, que vivían en perpetuo estado de guerra para poder ofrecer sacrificios a su dios. Los indígenas, de una intensa y vital religiosidad, estaban entristecidos por la desautorización de sus tradiciones. ¿Cómo se llegó a una síntesis en la que ellos pudieron entender la universalidad del mensaje del Evangelio, y se sintieron valorados y rescatados, también en lo mejor de sus propias tradiciones?</p>
<p>La narración de Guadalupe, llamada <em>Nican mopohua</em> (“Aquí se cuenta”), fue escrita en náhuatl por Antonio Valeriano, un gran sabio indio de la primera generación cristiana, como resultado de lo que, según la tradición, Juan Diego contó durante los 17 años que sobrevivió a la aparición de María en el Tepeyac. El texto náhuatl es de una gran belleza, y su traducción al castellano presenta especiales dificultades porque la lengua de los mexicas era muy densa de contenidos, muy rica en matices, y había que hacer varios circunloquios en castellano para dar la idea que contenían pocas palabras en la lengua original. En esta página recogeré tan sólo algunos párrafos de la espléndida traducción del P. José Luis Guerrero, Director del Instituto de Estudios Teológicos e Históricos Guadalupanos de la Arquidiócesis de México.</p>
<p>Juan Diego era un indígena pobre, pero digno (no vivía en la miseria, tenía una casa en Cuautitlán), que se había convertido al cristianismo y un sábado, muy de madrugada, se dirigía a la catequesis a México Tlaltelolco. Cuando se acercaba al cerro del Tepeyac, oyó claramente el canto de pájaros preciosos y aves canoras. Para el indígena, aquella montaña era lugar de encuentro con la diosa madre, y la música era un modo privilegiado de culto y comunicación con la divinidad. El cerrito era el lugar por donde salía el sol, para el indígena era Tonatiuh, el dios sol. Cesan los cantos, y todo queda en calma. Entonces oye que lo llaman desde arriba: “<em>Mi Juanito, mi Juan Dieguito</em>”. Una forma de dulce cortesía mexicana, que lo llama por su nombre cristiano y lo trata con alta dignidad. Él, con alegría y sin turbación alguna (los mexicas no temían a lo divino; para ellos la relación con la deidad era ocasión de fiesta), sube al montecito.</p>
<p>“Y al llegar a la cumbre del cerrito, tuvo la dicha de ver a una Doncella, que por amor de él estaba allí de pie, la cual tuvo la delicadeza de invitarlo a que viniera juntito a Ella. Y cuando llegó a su adorable presencia, mucho se sorprendió por la manera que destacaba su maravillosa majestad: sus vestiduras resplandecían como el sol&#8230;”. Lo divino estaba presente allí sin duda. Pero Ella, lejos de ser altanera, lo espera no sentada como correspondería a una reina azteca, sino de pie, y lo llama a que se acerque y le pregunta: “<em>Hijo mío el más pequeño, mi Juanito, ¿a dónde te diriges?</em>” Él responde que va a México Tlaltelolco “<em>en pos de las cosas de Dios</em>”.</p>
<p>Ella, acto continuo con él dialoga, le hace el favor de descubrirle su preciosa y santa voluntad. Le comunica: “<em>ten la bondad de enterarte, por favor pon en tu corazón, hijito mío el más amado, que yo soy la perfecta siempre Virgen Santa María, y tengo el privilegio de ser Madre del verdaderísimo Dios, de Ipalnemohuani (Aquél por quien se vive), de Teyocoyani (del Creador de las personas), de Tloque Nahuaque (del Dueño del estar junto a todo y del abarcarlo todo), de Ilhuicahua Traltipaque (el Señor del Cielo y de la Tierra). Mucho quiero, ardo en deseos de que aquí tengan la bondad de construirme mi templecito, para allí mostrárselo a ustedes, engrandecerlo, entregárselo a Él, que es todo mi amor, a Él que es mi mirada compasiva, a Él que es mi auxilio, a Él que es mi salvación</em>”.</p>
<p>Estas palabras tenían un contenido de extraordinario valor para un indio, pues se da cuenta de que la Madre del Dios cristiano es también Madre del Dios mexicano. Los antiguos mexicanos creían en un Dios único, del que los demás eran sólo aspectos. Pero no era alguien que se ocupara directamente de los seres humanos. Por otra parte, para los mexicanos la nación era el templo. Al haber sido destruidos los tempos mexicas, ya no había nación mexicana. Así, el hecho de que Ella pida un templo para mostrar a su Hijo, quiere decir que la nación va a resurgir, sin contradicción entre lo más profundo de las tradiciones indígenas y la novedad del Dios cristiano.</p>
<p>Y sigue: “<em>Porque en verdad yo me honro en ser madre compasiva de todos ustedes, tuya y de todas las gentes que aquí en esta tierra están en uno, y de los demás variados linajes de hombres, mis amadores, los que a mí clamen, los que me busquen, los que me honren confiando en mi intercesión. Porque allí estaré siempre dispuesta a escuchar su llanto, su tristeza, para purificar, para curar todas sus diferentes miserias, sus penas, sus dolores</em>”.</p>
<p>Para los mexicanos, cuyos padres y hermanos mayores con frecuencia morían en guerra o en los sacrificios, la madre era la formadora, tierna pero firme, que enseñaba y corregía. El rostro materno de Guadalupe era lo más elocuente que los mexicanos podían entender.</p>
<p>Existen tratados enteros sobre el “códice” de la imagen de Guadalupe: su rostro mestizo es significativo en sí mismo para personas de ambas culturas. En ella el español veía obviamente la Virgen María en su esplendor, la mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies. Y el indígena percibe una hija de español y mexicana, portadora de Dios (tiene el manto de estrellas, y en el vestido, justo sobre el vientre, la flor de cuatro pétalos que simbolizaba al dios Quetzalcóatl) pero ella no es Dios (el resplandor divino lo tiene detrás y la ilumina desde el frente, no surge de su persona). Está embarazada (tiene el lazo negro de las futuras madres) y es doncella (peinada con el pelo suelto y raya en medio). Es una maravillosa y expresiva síntesis que habla al corazón de dos culturas, de dos pueblos “que en esta tierra están en uno”. María de Guadalupe, dijo Juan Pablo II, es ejemplo de una “<em>evangelización perfectamente inculturada</em>”. Muestra de amor y cercanía, mensajera de Cristo, del que sigue diciéndonos: “Hagan todo lo que Él les diga”.</p>
<p>¿Sabremos nosotros, como Ella, inculturar el Evangelio en la sociedad digital de hoy para que lo comprendan los más jóvenes?</p>
<p><strong>Autora: Leticia Soberón</strong></p>
<p>Fuente: <a href="http://pliegotante.blogspot.com/2009/" target="_blank" rel="noopener">Nuestra Señora de la Paz y la Alegría</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td><a href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https://hoja.claraesperanza.net/2022/02/maria-de-guadalupe-mensajera-de-la-union-de-dos-culturas/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/11/xarxa_facebook-5.jpg" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="https://twitter.com/?status=https://hoja.claraesperanza.net/2022/02/maria-de-guadalupe-mensajera-de-la-union-de-dos-culturas/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/07/xarxa_twitter.png" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="" data-action="share/whatsapp/share"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2017/11/xarxa_whatsapp.jpg" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2021/06/maria-de-guadalupe-mensajera-de-la-union-de-dos-culturas/">María de Guadalupe: mensajera de la unión de dos culturas</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://hoja.claraesperanza.net/2021/06/maria-de-guadalupe-mensajera-de-la-union-de-dos-culturas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>XLIII Coloquios Punta de la Mona «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; 1 de 4</title>
		<link>https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-1-de-4/</link>
					<comments>https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-1-de-4/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Sep 2020 04:03:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Realismo Existencial]]></category>
		<category><![CDATA[Lo último]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://hojaprueba.claraesperanza.net/?p=13061</guid>

					<description><![CDATA[<p>﻿   XLIII Coloquios Punta de la Mona 2020 «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» - Primera sesión Impartida por la Dra. Leticia Soberón. Autora del libro «Perlas. Teología del cuerpo en Juan Pablo II». Entidad organizadora: Fundación Prieto-Moreno La Ermita Con la colaboración de la Asociación Universitas Albertiana #corporeidad #JuanPabloII  </p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-1-de-4/">XLIII Coloquios Punta de la Mona «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; 1 de 4</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/mitfhPDoXaE" width="700" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"><span data-mce-type="bookmark" style="display: inline-block; width: 0px; overflow: hidden; line-height: 0;" class="mce_SELRES_start">﻿</span></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>XLIII Coloquios Punta de la Mona 2020</h2>
<p><strong>«#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; Primera sesión</strong></p>
<p><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Impartida por la Dra. Leticia Soberón.<br />
</span><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Autora del libro «Perlas. Teología del cuerpo en Juan Pablo II». </span></p>
<p><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Entidad organizadora: Fundación Prieto-Moreno La Ermita</span></p>
<p><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Con la colaboración de la Asociación Universitas Albertiana </span></p>
<p><a class="yt-simple-endpoint style-scope yt-formatted-string" dir="auto" spellcheck="false" href="https://www.youtube.com/results?search_query=%23corporeidad">#corporeidad</a> <a class="yt-simple-endpoint style-scope yt-formatted-string" dir="auto" spellcheck="false" href="https://www.youtube.com/results?search_query=%23JuanPabloII">#JuanPabloII</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-13048" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/09/Portdada_coloquio_notxt.jpg" alt="" width="648" height="401" srcset="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/09/Portdada_coloquio_notxt-300x186.jpg 300w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/09/Portdada_coloquio_notxt.jpg 648w" sizes="(max-width: 648px) 100vw, 648px" /></p>
<hr />
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td><a href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-3-de-4/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/11/xarxa_facebook-5.jpg" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="https://twitter.com/?status=https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-3-de-4/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/07/xarxa_twitter.png" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="" data-action="share/whatsapp/share"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2017/11/xarxa_whatsapp.jpg" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-1-de-4/">XLIII Coloquios Punta de la Mona «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; 1 de 4</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-1-de-4/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>XLIII Coloquios Punta de la Mona «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; 2 de 4</title>
		<link>https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-2-de-4/</link>
					<comments>https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-2-de-4/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Sep 2020 04:02:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Realismo Existencial]]></category>
		<category><![CDATA[Lo último]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://hojaprueba.claraesperanza.net/?p=13054</guid>

					<description><![CDATA[<p>﻿   XLIII Coloquios Punta de la Mona 2020 «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» - Segunda sesión Impartida por la Dra. Leticia Soberón. Autora del libro «Perlas. Teología del cuerpo en Juan Pablo II». Entidad organizadora: Fundación Prieto-Moreno La Ermita Con la colaboración de la Asociación Universitas Albertiana #corporeidad #JuanPabloII  </p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-2-de-4/">XLIII Coloquios Punta de la Mona «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; 2 de 4</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/sGdtmvIo_fw" width="700" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"><span data-mce-type="bookmark" style="display: inline-block; width: 0px; overflow: hidden; line-height: 0;" class="mce_SELRES_start">﻿</span></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>XLIII Coloquios Punta de la Mona 2020</h2>
<p><strong>«#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; Segunda sesión</strong></p>
<p><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Impartida por la Dra. Leticia Soberón.<br />
</span><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Autora del libro «Perlas. Teología del cuerpo en Juan Pablo II». </span></p>
<p><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Entidad organizadora: Fundación Prieto-Moreno La Ermita</span></p>
<p><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Con la colaboración de la Asociación Universitas Albertiana </span></p>
<p><a class="yt-simple-endpoint style-scope yt-formatted-string" dir="auto" spellcheck="false" href="https://www.youtube.com/results?search_query=%23corporeidad">#corporeidad</a> <a class="yt-simple-endpoint style-scope yt-formatted-string" dir="auto" spellcheck="false" href="https://www.youtube.com/results?search_query=%23JuanPabloII">#JuanPabloII</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-13048" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/09/Portdada_coloquio_notxt.jpg" alt="" width="648" height="401" srcset="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/09/Portdada_coloquio_notxt-300x186.jpg 300w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/09/Portdada_coloquio_notxt.jpg 648w" sizes="(max-width: 648px) 100vw, 648px" /></p>
<hr />
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td><a href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-2-de-4/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/11/xarxa_facebook-5.jpg" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="https://twitter.com/?status=https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-2-de-4/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/07/xarxa_twitter.png" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="" data-action="share/whatsapp/share"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2017/11/xarxa_whatsapp.jpg" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-2-de-4/">XLIII Coloquios Punta de la Mona «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; 2 de 4</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-2-de-4/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>XLIII Coloquios Punta de la Mona «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; 3 de 4</title>
		<link>https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-3-de-4/</link>
					<comments>https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-3-de-4/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Sep 2020 04:01:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Realismo Existencial]]></category>
		<category><![CDATA[Lo último]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://hojaprueba.claraesperanza.net/?p=13039</guid>

					<description><![CDATA[<p>﻿﻿   XLIII Coloquios Punta de la Mona 2020 «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» - Tercera sesión Impartida por la Dra. Leticia Soberón. Autora del libro «Perlas. Teología del cuerpo en Juan Pablo II». Entidad organizadora: Fundación Prieto-Moreno La Ermita Con la colaboración de la Asociación Universitas Albertiana #corporeidad #JuanPabloII  </p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-3-de-4/">XLIII Coloquios Punta de la Mona «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; 3 de 4</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/EyLfU6VHETI" width="700" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"><span data-mce-type="bookmark" style="display: inline-block; width: 0px; overflow: hidden; line-height: 0;" class="mce_SELRES_start">﻿</span><span data-mce-type="bookmark" style="display: inline-block; width: 0px; overflow: hidden; line-height: 0;" class="mce_SELRES_start">﻿</span></iframe></p>
<p>&nbsp;</p>
<h2>XLIII Coloquios Punta de la Mona 2020</h2>
<p><strong>«#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; Tercera sesión</strong></p>
<p><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Impartida por la Dra. Leticia Soberón.<br />
</span><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Autora del libro «Perlas. Teología del cuerpo en Juan Pablo II». </span></p>
<p><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Entidad organizadora: Fundación Prieto-Moreno La Ermita</span></p>
<p><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Con la colaboración de la Asociación Universitas Albertiana </span></p>
<p><a class="yt-simple-endpoint style-scope yt-formatted-string" dir="auto" spellcheck="false" href="https://www.youtube.com/results?search_query=%23corporeidad">#corporeidad</a> <a class="yt-simple-endpoint style-scope yt-formatted-string" dir="auto" spellcheck="false" href="https://www.youtube.com/results?search_query=%23JuanPabloII">#JuanPabloII</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-13048" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/09/Portdada_coloquio_notxt.jpg" alt="" width="648" height="401" srcset="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/09/Portdada_coloquio_notxt-300x186.jpg 300w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/09/Portdada_coloquio_notxt.jpg 648w" sizes="(max-width: 648px) 100vw, 648px" /></p>
<hr />
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td><a href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-3-de-4/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/11/xarxa_facebook-5.jpg" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="https://twitter.com/?status=https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-3-de-4/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/07/xarxa_twitter.png" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="" data-action="share/whatsapp/share"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2017/11/xarxa_whatsapp.jpg" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-3-de-4/">XLIII Coloquios Punta de la Mona «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; 3 de 4</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-3-de-4/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>XLIII Coloquios Punta de la Mona «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; 4 de 4</title>
		<link>https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-4-de-4/</link>
					<comments>https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-4-de-4/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 04 Sep 2020 04:00:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Realismo Existencial]]></category>
		<category><![CDATA[Lo último]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://hojaprueba.claraesperanza.net/?p=13026</guid>

					<description><![CDATA[<p>XLIII Coloquios Punta de la Mona 2020 «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» - Cuarta sesión Impartida por la Dra. Leticia Soberón. Autora del libro «Perlas. Teología del cuerpo en Juan Pablo II». Entidad organizadora: Fundación Prieto-Moreno La Ermita Con la colaboración de la Asociación Universitas Albertiana #corporeidad #JuanPabloII    </p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-4-de-4/">XLIII Coloquios Punta de la Mona «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; 4 de 4</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><iframe src="https://www.youtube.com/embed/oBWjvX9HI0o" width="700" height="315" frameborder="0" allowfullscreen="allowfullscreen"></iframe></p>
<h2>XLIII Coloquios Punta de la Mona 2020</h2>
<p><strong>«#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; Cuarta sesión</strong></p>
<p><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Impartida por la Dra. Leticia Soberón. <br /></span><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Autora del libro «Perlas. Teología del cuerpo en Juan Pablo II». </span></p>
<p><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Entidad organizadora: Fundación Prieto-Moreno La Ermita </span></p>
<p><span class="style-scope yt-formatted-string" dir="auto">Con la colaboración de la Asociación Universitas Albertiana </span></p>
<p><a class="yt-simple-endpoint style-scope yt-formatted-string" dir="auto" spellcheck="false" href="https://www.youtube.com/results?search_query=%23corporeidad">#corporeidad</a> <a class="yt-simple-endpoint style-scope yt-formatted-string" dir="auto" spellcheck="false" href="https://www.youtube.com/results?search_query=%23JuanPabloII">#JuanPabloII</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-13048" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/09/Portdada_coloquio_notxt.jpg" alt="" width="648" height="401" srcset="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/09/Portdada_coloquio_notxt-300x186.jpg 300w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/09/Portdada_coloquio_notxt.jpg 648w" sizes="(max-width: 648px) 100vw, 648px" /></p>
<hr />
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td><a href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-4-de-4/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/11/xarxa_facebook-5.jpg" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="https://twitter.com/?status=https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-4-de-4/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/07/xarxa_twitter.png" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="" data-action="share/whatsapp/share"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2017/11/xarxa_whatsapp.jpg" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
</tr>
</tbody>
</table>

<p>&nbsp;</p><p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-4-de-4/">XLIII Coloquios Punta de la Mona «#Teología del cuerpo: un camino de #plenitud» &#8211; 4 de 4</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://hoja.claraesperanza.net/2020/09/xliii-coloquios-punta-de-la-mona-teologia-del-cuerpo-un-camino-de-plenitud-4-de-4/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ser mujer en Pascua</title>
		<link>https://hoja.claraesperanza.net/2020/05/ser-mujer-en-pascua/</link>
					<comments>https://hoja.claraesperanza.net/2020/05/ser-mujer-en-pascua/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 01 May 2020 05:03:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Temas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://hojaprueba.claraesperanza.net/?p=12752</guid>

					<description><![CDATA[<p>Se han multiplicado, afortunadamente, las reflexiones y subsidios que Internet ofrece para vivir a fondo la cincuentena Pascual. Poco a poco la Iglesia va adentrándose en la conciencia de que no basta quedarse en la Cuaresma y en el Vía Crucis para vivir la vida cristiana. Tras ese primer paso indispensable, hace falta seguir adelante,</p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2020/05/ser-mujer-en-pascua/">Ser mujer en Pascua</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/05/Portada_sermujer_enpascua_1_notxt.jpg" alt="" width="648" height="401" class="aligncenter size-full wp-image-12761" srcset="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/05/Portada_sermujer_enpascua_1_notxt-300x186.jpg 300w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2020/05/Portada_sermujer_enpascua_1_notxt.jpg 648w" sizes="(max-width: 648px) 100vw, 648px" /></p>
<p>Se han multiplicado, afortunadamente, las reflexiones y subsidios que Internet ofrece para vivir a fondo la cincuentena Pascual. Poco a poco la Iglesia va adentrándose en la conciencia de que no basta quedarse en la Cuaresma y en el Vía Crucis para vivir la vida cristiana. Tras ese primer paso indispensable, hace falta seguir adelante, hacer el «máster» o «postgrado» que Jesús ofreció a sus discípulos después de su resurrección, y que varios autores han ido expresando en el «Via Lucis» o «Camino de la Alegría», también en Internet.</p>
<p>Revisando esas hermosas iniciativas, es difícil expresar la hondura de lo que significa para una mujer, incluso hoy en día, acompañar y seguir a Jesucristo contemplando y ahondando en los días de su pasión, muerte y resurrección. Quizá haya quien piense que, ante Cristo, da lo mismo ser mujer que varón. No desearía discutir sobre ello. Digo simplemente que, si ya en forma habitual siento un gran gozo por el hecho de ser mujer, más conmoción aún me da vivirlo en estos días. Intento acercarme y calibrar la inmensa, la profunda sorpresa que debieron experimentar las mujeres que conocieron a Jesús, y que, quizá por primera vez en su vida, eran miradas por un hombre como personas. Fueron tratadas con respeto y con el reconocimiento de una dignidad que ignoraban tener. ¿No era ya ésta causa suficiente para desencadenar un llanto liberador, de consolación y gratitud? Eso en cualquier caso. Pero más aún si eran mujeres maltratadas, consideradas pecadoras; todas fueron acogidas con sencillez y misericordia. Al igual que los varones que quisieron seguir a Jesús, ellas hubieron de morir a sí mismas, convertirse sinceramente, abandonar el pecado y nacer a una nueva forma de ser. Pero ¡quién podía imaginarse que pudieran ser tratadas además como discípulas! Jesús se dirigía a ellas con una interlocución de iguales, que las equiparaba a sus hermanos varones. </p>
<p>Esas discípulas lo siguieron hasta el final. Como los millones de mujeres que aún hoy son tenidas por seres humanos de segunda clase, eran «últimas», consideradas poco más que animales de carga y los soldados les permitieron estar ahí. María, madre de Jesús, María Magdalena y María la de Cleofás, y otras que le habían servido con sus bienes. Todas ellas transidas de dolor, pero también valientes, fuertes y fieles.</p>
<p>¡En Pascua son las primeras en ver a Jesús! El Maestro envía nada menos que a mujeres como testigos privilegiados del acontecimiento más importante de la Historia! Apóstoles de los apóstoles. ¡Qué tarea, qué misión enorme, inexplorada aún, para las mujeres de nuestro tiempo! Una tarea que -lejos de cualquier tentación o lucha por un hipotético poder- requiere humildad, madurez humana, conversión, formación. Pero es, sobre todo, un inmenso don y un voto de confianza del Resucitado para las mujeres. Ser mujer en Pascua es acoger con alegría y con fe intrépida la voz de Cristo vivo; es escuchar y aprender sus mensajes pascuales para ser testigos de su Resurrección ante los Apóstoles de hoy y ante todos nuestros contemporáneos.</p>
<p>Texto: <strong>Leticia Soberón</strong><br />
Producción: Hoja Nuestra Señora de la Claraesperanza<br />
&nbsp;</p>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td><a href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https://hoja.claraesperanza.net/2020/05/ser-mujer-en-pascua/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/11/xarxa_facebook-5.jpg" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="https://twitter.com/?status=https://hoja.claraesperanza.net/2020/05/ser-mujer-en-pascua/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/07/xarxa_twitter.png" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="" data-action="share/whatsapp/share"><img decoding="async" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2017/11/xarxa_whatsapp.jpg" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>·</p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2020/05/ser-mujer-en-pascua/">Ser mujer en Pascua</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://hoja.claraesperanza.net/2020/05/ser-mujer-en-pascua/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El rostro como icono</title>
		<link>https://hoja.claraesperanza.net/2015/11/el-rostro-como-icono/</link>
					<comments>https://hoja.claraesperanza.net/2015/11/el-rostro-como-icono/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Nov 2015 05:02:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.edimurtra.com/www/hoja_claraesperanza/?p=8403</guid>

					<description><![CDATA[<p>Paseo por las calles, ya húmedas, debido el cercano invierno. Desde los escaparates, llenos de delgados maniquíes, esquivan mi mirada las fotografías de jovencitas que lucen prendas de última moda con mirada ausente y aire levemente malhumorado. El mismo gesto de incomprensible desencanto con que suelen aparecer en las pasarelas y en las secciones de</p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2015/11/el-rostro-como-icono/">El rostro como icono</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><img decoding="async" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/11/rostro-icono_notxt-1.jpg" alt="" width="648" height="401" class="aligncenter size-full wp-image-10616" srcset="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/11/rostro-icono_notxt-1-300x186.jpg 300w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/11/rostro-icono_notxt-1-600x371.jpg 600w, https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/11/rostro-icono_notxt-1.jpg 648w" sizes="(max-width: 648px) 100vw, 648px" /></p>
<p style="text-align: justify;">Paseo por las calles, ya húmedas, debido el cercano invierno. Desde los escaparates, llenos de delgados maniquíes, esquivan mi mirada las fotografías de jovencitas que lucen prendas de última moda con mirada ausente y aire levemente malhumorado. El mismo gesto de incomprensible desencanto con que suelen aparecer en las pasarelas y en las secciones de moda de revistas y semanales de periódicos. Esa general melancolía resulta tan inadecuada a los elegantes vestidos que llevan, como a su aparente bienestar. Así, en el caleidoscopio de la publicidad, el cuerpo y el rostro femeninos se multiplican bajo el prisma de una eterna primera juventud, escasa de carnes y de alegría.</p>
<p style="text-align: justify;">A esa luz, muchas mujeres de a pie temen mirarse al espejo y afrontar cuán poco se parecen a tan exiguo modelo de belleza. Casi cualquier rostro de carne y hueso resulta tosco y sin gracia comparado con aquellas facciones regulares de labios displicentes. Ante el espejo, pocas pueden evitar un cierto desagrado al constatar las impúdicas pisadas que la vida les ha dejado bajo los ojos, en las mejillas y en el cuello; líneas que sólo podrían ser borradas por arte de bisturí. Pero&#8230; ¿serán más bellas, efectivamente, sin esos rastros que han configurado su persona, su historia, su modo de vivir la vida?</p>
<p style="text-align: justify;">¿Y si uno se atreviera a mirarse, no a la luz de aquellos estrechos esquemas de belleza, siempre excluyentes, sino al calor del hecho portentoso de simplemente ser? ¿Es que el hecho de vivir no es causa suficiente para que brote la sonrisa? ¿Tendremos el valor de mirarnos a los ojos, sin condiciones ni prejuicios, maravillándonos de poder decir yo? ¿O es que, acaso, puede uno darse el lujo de dejar que sean otros quienes le convenzan que es digno de amor porque se parece a quien no es? ¡Qué pobre espejo, el espejo convencional de cualquier moda! ¡Qué misterio, en cambio, cada rostro, icono de una historia, de sus preguntas y sus intentos de respuesta! ¡Qué necesitados estamos de darnos, por fin, un “sí” humilde y lleno de ternura, a nosotros mismos, limitados pero vivos, hoy y así, aquí y tal cual somos!</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo&#8230; todavía se puede ir más allá, más adentro. Pasadas todas las antesalas del propio yo, en el recinto silencioso, hay una puerta que se abre hacia el patio interior de mi persona con su pequeña fuente, un pozo de aguas claras. ¿Y si me asomo, en un temblor, a su brocal? Tímidamente primero, más decidida después, oteo en el fondo y a esa Luz puedo mirarme sin ambages. Más allá de mi rostro, entreveo el de Dios que habita en mí, silencioso, paciente. Al calor de su Amor advierto mi persona como un icono hecho a su Imagen. Cada minuto de mi vida marca mi cuerpo, y es rastro de su paso, de su abrazo, de su llama. ¡No me atrevería a quitar una sola de sus huellas! A pesar de las mentiras, en mí hay verdad. A pesar de las dudas, certeza. A pesar del temor, hay también mucho amor. A pesar de los pecados, hay belleza rescatada. ¡Su beso ha encendido todas las candelas del jardín!</p>
<p style="text-align: justify;">Y sé que cuando salga hacia la calle, ningún rostro me será ya indiferente. A nadie podré ya comparar con prototipos fabricados a granel. En cada uno intuiré, como en el mío, el camino recorrido, el dolor y el gozo. Querría abrazarles y decirles que sólo verán la hermosura de sí mismos si tienen el valor de ir hacia dentro reconciliados, descalzos y en silencio.</p>
<p>Audio: <a href="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/11/rostro-icono.mp3" target="_blank" rel="noopener noreferrer">El rostro como icono</a></p>
<p>Texto: <strong>Leticia Soberón</strong><br />
Voz: Javier Bustamante<br />
Música: Manuel Soler con arreglos e interpretación de Josué Morales</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<table border="0">
<tbody>
<tr>
<td><a href="https://www.facebook.com/sharer/sharer.php?u=https://hoja.claraesperanza.net/?p=8403" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/07/xarxa_facebook.png" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="https://twitter.com/?status=https://hoja.claraesperanza.net/?p=8403" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/07/xarxa_twitter.png" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><a href="https://plus.google.com/share?url=https://hoja.claraesperanza.net/?p=8403" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><img decoding="async" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/07/xarxa_google.png" alt="" width="30" height="30" /></a></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
<td><img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-9784" src="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2016/12/blanco.png" alt="blanco" width="30" height="30" /></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2015/11/el-rostro-como-icono/">El rostro como icono</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://hoja.claraesperanza.net/2015/11/el-rostro-como-icono/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		<enclosure url="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2015/11/rostro-icono.mp3" length="1912213" type="audio/mpeg" />

			</item>
		<item>
		<title>Dos santos que además fueron Papas</title>
		<link>https://hoja.claraesperanza.net/2014/05/dos-santos-que-ademas-fueron-papas/</link>
					<comments>https://hoja.claraesperanza.net/2014/05/dos-santos-que-ademas-fueron-papas/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 03 May 2014 03:01:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Dos santos que además fueron Papas]]></category>
		<category><![CDATA[Giuseppe Roncalli]]></category>
		<category><![CDATA[Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[Juan Pablo II]]></category>
		<category><![CDATA[Juan XXIII]]></category>
		<category><![CDATA[Karol Wojtyla]]></category>
		<category><![CDATA[Leticia Soberón]]></category>
		<category><![CDATA[Papa]]></category>
		<category><![CDATA[Pedro]]></category>
		<category><![CDATA[santidad]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.edimurtra.com/www/hoja_claraesperanza/?p=6767</guid>

					<description><![CDATA[<p>La Iglesia ha proclamado la santidad de dos grandes hombres que además fueron sucesores de Pedro. Algunos califican ambos Papas como “opuestos” y por ello su canonización conjunta como “un equilibrio” para no descontentar a nadie. Pienso que esta visión maniquea y simplista no le hace justicia a nadie: ni a la Iglesia, ni a</p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2014/05/dos-santos-que-ademas-fueron-papas/">Dos santos que además fueron Papas</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La Iglesia ha proclamado la santidad de dos grandes hombres que además fueron sucesores de Pedro. Algunos califican ambos Papas como “opuestos” y por ello su canonización conjunta como “un equilibrio” para no descontentar a nadie.</p>
<p style="text-align: justify;">Pienso que esta visión maniquea y simplista no le hace justicia a nadie: ni a la Iglesia, ni a esos dos grandes hombres, ni al Espíritu Santo. Es la mente racionalista la que tiene que dividir y cortar, oponer para comprender.</p>
<p style="text-align: justify;">Giuseppe Roncalli abrió un camino valiente en la Iglesia, compuesto de sencillez y cercanía, de escucha hacia el mundo de su tiempo, diálogo con los alejados y con los cristianos de otras confesiones. ¡Y nada menos que convocó el Vaticano II! Quería que las antiguas formas de la Iglesia fueran renovadas, desempolvado el rostro de la comunidad de los creyentes y despojándolo de adherencias históricas ya sin sentido. Quería que la liturgia fuera comprendida y que la Iglesia fuera realmente el pueblo de Dios en camino. Pablo VI continuó su trayectoria, no sin momentos de duda. Juan Pablo I sólo tuvo tiempo de señalar hacia la misma dirección.</p>
<p style="text-align: justify;">Karol Wojtyla continuó adelante. Se lanzó por los caminos del mundo a encontrar y abrazar a personas de toda condición, allá donde estuvieran. Rescató a la mujer –aunque poquísimos se han dado cuenta- con la carta “Mulieris dignitatem”. Rescató también la dignidad del cuerpo y del placer sexual en sus catequesis sobre la Teología del cuerpo. Continuó decididamente el acercamiento ecuménico. Se hermanó con los judíos y como Papa entró en la Sinagoga de Roma, rompiendo un tabú de dos milenios. Habló y colaboró con los musulmanes. Convocó a líderes de todas las religiones a rezar juntos por la paz.</p>
<p style="text-align: justify;">Algunos temas, como el rechazo al aborto o la insistencia en el valor de la familia tradicional, hicieron que algunos lo etiquetaran como conservador, y por ello –qué ingenuos- lo opusieran a la figura de Juan XXIII.</p>
<p style="text-align: justify;">Son distintos, claro está. Pero orientados por la misma brújula. Dos gigantes de la fe, no dos seres perfectos o sin errores. Dos hombres que se dejaron llenar y llevar por el Espíritu Santo.</p>
<p style="text-align: justify;">La Iglesia no los declara santos porque hayan sido perfectos en todo. Seguramente se equivocaron muchas veces, y tuvieron desenfoques en algunos asuntos. Pero fueron realmente portadores de Dios, eran presencia de Dios para millones de personas, llevaron su amor a Jesucristo hasta las últimas consecuencias según su entender. Y en eso fueron heroicos, sobrellevando cansancios, incomprensiones y ataques, dudas e incertidumbres interiores.</p>
<p style="text-align: justify;">Yo pude ver muchos años, muy de cerca, al Papa Juan Pablo II. Y puedo asegurar que su manera de relacionarse con las personas era totalmente fuera de lo común. Personal, directa, entrañable. Atento a todos hasta la extenuación.</p>
<p style="text-align: justify;">Bendigo a Dios por ellos, por el bien que hicieron a la Iglesia, por la muchísima gente que encontró a Cristo gracias a ellos, y confío en que nosotros sigamos este camino de libertad interior, de amor a Jesús y a la Iglesia. De cercanía con toda persona, simplemente porque existe.</p>
<p><strong><em>Texto: Leticia Soberón</em></strong><br />
<em>Voz: Javier Bustamante</em><br />
<em>Música: Manuel Soler, con arreglos e interpretación de Josué Morales</em><br />
<em>Producción: Hoja Nuestra Señora de la Claeraesperanza</em></p>
<p><div class="fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 hundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling" style="--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-overflow:visible;--awb-flex-wrap:wrap;" ><div class="fusion-builder-row fusion-row"><div class="fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-one-full fusion-column-first fusion-column-last fusion-column-no-min-height" style="--awb-bg-size:cover;--awb-margin-bottom:0px;"><div class="fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy">[audio:https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2014/04/dos-santos-papas.mp3|titles=Dos santos que además fueron Papas]
<p>Audio: <a href="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2014/04/dos-santos-papas.mp3" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Dos santos que además fueron Papas</a><div class="fusion-clearfix"></div></div></div></div></div></p>
<p>La entrada <a href="https://hoja.claraesperanza.net/2014/05/dos-santos-que-ademas-fueron-papas/">Dos santos que además fueron Papas</a> se publicó primero en <a href="https://hoja.claraesperanza.net">Nuestra Señora de la Claraesperanza</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://hoja.claraesperanza.net/2014/05/dos-santos-que-ademas-fueron-papas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		<enclosure url="https://hoja.claraesperanza.net/wp-content/uploads/2014/04/dos-santos-papas.mp3" length="1787077" type="audio/mpeg" />

			</item>
	</channel>
</rss>
