Entre cuentos y encuentros
Cuando los días no amanecían y la nada se aferraba a mi ser, apagando mi vitalidad. Sobrevivía entre el miedo. Resplandeció entonces una luz tenue en medio del caos. La reacción fue asegurarme
Cuando los días no amanecían y la nada se aferraba a mi ser, apagando mi vitalidad. Sobrevivía entre el miedo. Resplandeció entonces una luz tenue en medio del caos. La reacción fue asegurarme