Alfredo Rubio de Castarlenas (Barcelona, 1919-1996) fue un gran poeta, son varios miles los sonetos que escribió. Sonetos dedicados a personas concretas, sonetos escritos para conmemorar ocasiones especiales, sonetos de honda reflexión existencial, sonetos impregnados de una teología depurada, sonetos gratuitos fruto de la inspiración, sonetos que son oración…

Entre los últimos sonetos que escribió el año 1996, encontramos el siguiente. Como su nombre lo dice, es un poema saciado de vida donde resume en pocas palabras la corriente filosófica desarrollada por él: el realismo existencial. “Existo, pudiendo no haber existido”, es una de las premisas importantes de esa forma de ser y estar en la vida. El poema nos coloca en el umbral de lo trascendente. Su autor se postra en el final de su vida, donde no pide nada ya, ni siquiera “la otra vida”, incluso eso lo deja en manos del Creador.

Soneto de Secreto con estrambote saciado y de abandono

Me has dado el don gratuito y tan hermoso
de existir que se sacia, solamente
ya, con una caricia vehemente
o una sonrisa. Nada mas yo oso

pedirte para darte esplendoroso
toda mi gratitud entre la gente
y alabarte de Oriente hasta Occidente
Dios mío, a Ti, tan siempre generoso.

La luz, el aire, el agua; una flor
y sonidos que hablan de tu amor.
Para morirme no te pido mas

Ya me has colmado toda mi medida.
No era y podía, nunca haber la vida.
Nací y en todo te entreví además.

No pido yo ni cielo ni Otra Vida.
Muero tranquilo ¡esto Otro… Tú sabrás!

 

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