XIX MediTcantamos
Un espacio virtual para meditar un canto.
En esta sesión meditaremos el canto: «Cantemos Alabanzas»,
de Cecilia Rivero-BorrdelI
Comentarios de:
María de Jesús Chávez-Camacho y Pauline Lodder
Video: «Cantemos Alabanzas»
Comentarios de Pauline Lodder y María de Jesús Chávez-Camacho Pedraza
COMENTARIO: Pauline Lodder
“Cantemos al Señor con todo el corazón, pues es quien nos convoca…”
La palabra «convocar» significa citar, llamar a una o más personas para que concurran a un lugar o acto determinado. Según la canción, Dios nos invita a reunirnos alrededor de una gran mesa para compartir el pan de la justicia y el amor. Es fácil relacionar estas palabras con la Eucaristía: el altar, el pan y el vino, el cuerpo y la sangre de Cristo. Sin embargo, hoy me hizo pensar al famoso texto de Teilhard de Chardin: la Misa sobre el mundo. Esta gran mesa podría simbolizar el mundo mismo, y Dios nos llama a compartir… a compartir lo que tenemos, que es el pan de la justicia y el amor. Todos hemos recibido la capacidad de ser justos y de amar.
La Iglesia suele convocarnos con el sonido de las campanas. Cuando suenan, estamos invitados a celebrar la justicia y el amor que hemos compartido en el mundo. Sin embargo, hay un momento del año en que las campanas guardan silencio: desde el canto de gloria del Jueves Santo hasta el canto de gloria de la Vigilia Pascual. Durante este tiempo, conmemoramos la crucifixión y la muerte de Jesús.
Al mirar un crucifijo, veo a un hombre que no se dejó atrapar por la espiral de la violencia. Un hombre que sufre, y al mismo tiempo un hombre de paz, dispuesto a dar su vida para que nosotros aprendamos a morir a tantas cosas que nos impiden amar de verdad. Las campanas de las iglesias nunca deberían incitar a la violencia. Tanto en su silencio como en su melodía están destinadas a convocar a la humanidad para celebrar la justicia y el amor.
***
COMENTARIO: María de Jesús Chávez-Camacho P.
“Danos sabiduría, regálanos la fuerza que derribe los muros que impidan la comunión”
Este canto es bello por su música y su letra de alabanza al Señor que da la vida, como dice el canto al comienzo.
Alabanza y también petición. Y la primera es: “danos sabiduría, regálanos la fuerza que derribe los muros que impidan la comunión”. Creo que los obstáculos que dificultan vivir en comunión y que se levantan como muros que cuesta atravesar, son múltiples. Por ejemplo: el orgullo de creerse superiores a los otros, el juzgar a los demás, los comportamientos de exclusión, todo lo que atenta a la dignidad del otro, las dificultades de perdonar, etc.
Y ¿qué actitudes podrían ayudar a alimentar la comunión? Pienso en San Pablo y lo que dice a la comunidad de Filipos: “Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús”. (Flp 2,5) Jesús que ama con un amor compasivo nos revela, en toda su vida de entrega, el amor que Dios nos tiene. Y nos invita a amar a los demás como él nos ama: perdonando, esperando, consolando, infundiendo vida, alegría, paz…
Viviendo de este amor de Jesús en nuestro corazón, podremos, como Jesús Resucitado, atravesar los muros que nos separan, viviendo en comunión con Dios, los otros y la creación entera.

Cantemos alabanzas
Cantemos alabanzas al Señor que da la vida
cantemos alabanzas al Señor de nuestra historia
cantemos al Señor, con todo el corazón
pues es quien nos convoca alrededor de esta gran mesa
a compartir el pan de la justicia y el amor.
Señor de la esperanza, Señor de la alegría
que amas a tu pueblo y nos das la libertad;
danos sabiduría, regálanos la fuerza
que derribe los muros que impidan la comunión.
Cantemos alabanzas…
Señor de cada día que estás en cada intento
de hombres y mujeres que trabajan por la paz,
danos sabiduría, valor y valentía
que destierren de este mundo la muerte y el dolor.
Cantemos alabanzas…
Señor de cada río, praderas y montañas
de mares y volcanes, de toda la creación,
danos sabiduría para cuidar la vida
que has puesto en nuestras manos en tu infinita bondad.
Autora e intérprete: Cecilia Rivero Borrell rscj
Cecilia Rivero Borrell es mexicana, religiosa del Sagrado Corazón de Jesús.
Esta congregación, fundada por Magdalena Sofía Barat, francesa, tiene como misión comunicar el amor del Corazón de Jesús, por medio del servicio educador, especialmente de la juventud. Trabajan también al servicio del desarrollo humano, la promoción de la justicia, de la paz y el acompañamiento en la fe. Buscando el crecimiento integral de la persona.
XIX MediTcantamos
Un espacio virtual para meditar un canto.
En esta sesión meditaremos el canto: «Cantemos Alabanzas»,
de Cecilia Rivero-BorrdelI
Comentarios de:
María de Jesús Chávez-Camacho y Pauline Lodder
Video: «Cantemos Alabanzas»
Comentarios de Pauline Lodder y María de Jesús Chávez-Camacho Pedraza
COMENTARIO: Pauline Lodder
“Cantemos al Señor con todo el corazón, pues es quien nos convoca…”
La palabra «convocar» significa citar, llamar a una o más personas para que concurran a un lugar o acto determinado. Según la canción, Dios nos invita a reunirnos alrededor de una gran mesa para compartir el pan de la justicia y el amor. Es fácil relacionar estas palabras con la Eucaristía: el altar, el pan y el vino, el cuerpo y la sangre de Cristo. Sin embargo, hoy me hizo pensar al famoso texto de Teilhard de Chardin: la Misa sobre el mundo. Esta gran mesa podría simbolizar el mundo mismo, y Dios nos llama a compartir… a compartir lo que tenemos, que es el pan de la justicia y el amor. Todos hemos recibido la capacidad de ser justos y de amar.
La Iglesia suele convocarnos con el sonido de las campanas. Cuando suenan, estamos invitados a celebrar la justicia y el amor que hemos compartido en el mundo. Sin embargo, hay un momento del año en que las campanas guardan silencio: desde el canto de gloria del Jueves Santo hasta el canto de gloria de la Vigilia Pascual. Durante este tiempo, conmemoramos la crucifixión y la muerte de Jesús.
Al mirar un crucifijo, veo a un hombre que no se dejó atrapar por la espiral de la violencia. Un hombre que sufre, y al mismo tiempo un hombre de paz, dispuesto a dar su vida para que nosotros aprendamos a morir a tantas cosas que nos impiden amar de verdad. Las campanas de las iglesias nunca deberían incitar a la violencia. Tanto en su silencio como en su melodía están destinadas a convocar a la humanidad para celebrar la justicia y el amor.
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COMENTARIO: María de Jesús Chávez-Camacho P.
“Danos sabiduría, regálanos la fuerza que derribe los muros que impidan la comunión”
Este canto es bello por su música y su letra de alabanza al Señor que da la vida, como dice el canto al comienzo.
Alabanza y también petición. Y la primera es: “danos sabiduría, regálanos la fuerza que derribe los muros que impidan la comunión”. Creo que los obstáculos que dificultan vivir en comunión y que se levantan como muros que cuesta atravesar, son múltiples. Por ejemplo: el orgullo de creerse superiores a los otros, el juzgar a los demás, los comportamientos de exclusión, todo lo que atenta a la dignidad del otro, las dificultades de perdonar, etc.
Y ¿qué actitudes podrían ayudar a alimentar la comunión? Pienso en San Pablo y lo que dice a la comunidad de Filipos: “Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús”. (Flp 2,5) Jesús que ama con un amor compasivo nos revela, en toda su vida de entrega, el amor que Dios nos tiene. Y nos invita a amar a los demás como él nos ama: perdonando, esperando, consolando, infundiendo vida, alegría, paz…
Viviendo de este amor de Jesús en nuestro corazón, podremos, como Jesús Resucitado, atravesar los muros que nos separan, viviendo en comunión con Dios, los otros y la creación entera.

Cantemos alabanzas
Cantemos alabanzas al Señor que da la vida
cantemos alabanzas al Señor de nuestra historia
cantemos al Señor, con todo el corazón
pues es quien nos convoca alrededor de esta gran mesa
a compartir el pan de la justicia y el amor.
Señor de la esperanza, Señor de la alegría
que amas a tu pueblo y nos das la libertad;
danos sabiduría, regálanos la fuerza
que derribe los muros que impidan la comunión.
Cantemos alabanzas…
Señor de cada día que estás en cada intento
de hombres y mujeres que trabajan por la paz,
danos sabiduría, valor y valentía
que destierren de este mundo la muerte y el dolor.
Cantemos alabanzas…
Señor de cada río, praderas y montañas
de mares y volcanes, de toda la creación,
danos sabiduría para cuidar la vida
que has puesto en nuestras manos en tu infinita bondad.
Autora e intérprete: Cecilia Rivero Borrell rscj
Cecilia Rivero Borrell es mexicana, religiosa del Sagrado Corazón de Jesús.
Esta congregación, fundada por Magdalena Sofía Barat, francesa, tiene como misión comunicar el amor del Corazón de Jesús, por medio del servicio educador, especialmente de la juventud. Trabajan también al servicio del desarrollo humano, la promoción de la justicia, de la paz y el acompañamiento en la fe. Buscando el crecimiento integral de la persona.
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