La amistad social
Uno de los grandes regalos que nos da la vida es la amistad. Poder contar con amigos en los momentos buenos, y también en los momentos malos, es un don de Dios. ¿No sería estupendo
Uno de los grandes regalos que nos da la vida es la amistad. Poder contar con amigos en los momentos buenos, y también en los momentos malos, es un don de Dios. ¿No sería estupendo
La vida está llena de idas y venidas. Algunas o muchas de ellas, son idas y venidas geográficas. Se pasa de un territorio a otro, de un continente o de un país a otro, de
Para muchas personas una de las características más preocupantes del hombre y la mujer occidentales es la falta de esperanza. Incluso no falta quien afirme que el siglo XX fue el cementerio de las esperanzas.
º ¿Quién está liderando nuevos proyectos para proteger y sostener el medio ambiente? Los jóvenes, sin duda. Ellos saben muy bien que la mejora del medio ambiente y los progresos sociales están muy unidos. Los
Vivimos inmersos en la inmediatez. El siglo XXI ha entrado con una mejora exponencial en las comunicaciones sociales. Es la era de las redes y la comunicación al instante. Sin negar todos los beneficios que supone
Quisiera meditar en el anuncio del ángel a María como una escena de llamada, en la que Dios revela a la joven nazarena su vocación. Podemos comparar esta llamada a María con la llamada de
Está María al pie de la cruz, viendo a su hijo pendiendo de ella. El sufrimiento es atroz. No hay mayor dolor para una madre que ver morir a su hijo, más aún de un
Es muy difícil para un mexicano o mexicana escribir con mesura sobre la Virgen de Guadalupe. Ella es un icono que vemos desde la cuna, nos acompaña durante toda la vida y preside el lecho de
En el año 320, en plena época de persecuciones cristianas, se dio el martirio de cuarenta hombres que formaban una legión romana en Sebaste, Armenia. Víctimas de la persecución de Licinio, estos cuarenta soldados no
Los avances de la bioética nos presentan desafíos. Y los cristianos, nos dice Papa Francisco, “tenemos que responder” con un “discernimiento aún más profundo”, sin “esconder la cabeza como el avestruz”. Esta respuesta cristiana