La antigua tragedia de ser mujer
Los hombres no nos damos cuenta. No lo hemos sentido nunca. No lo hemos vivenciado pues. Sólo nos ha tocado esta peligrosidad de refilón y entonces nos hemos podido quedar sorprendidos y perplejos. Pero luego...
Los hombres no nos damos cuenta. No lo hemos sentido nunca. No lo hemos vivenciado pues. Sólo nos ha tocado esta peligrosidad de refilón y entonces nos hemos podido quedar sorprendidos y perplejos. Pero luego...