La llegada: una acogida
Para muchas órdenes monásticas dedicadas a la acogida de huéspedes y peregrinos la llegada del “otro” es la llegada del mismo Jesús. En cada persona que llama a la puerta se encuentra la presencia viva
Para muchas órdenes monásticas dedicadas a la acogida de huéspedes y peregrinos la llegada del “otro” es la llegada del mismo Jesús. En cada persona que llama a la puerta se encuentra la presencia viva