La prisa
Una característica de la riada del mundo, en contraste con el reino de Dios, es la prisa. Todos estamos salpicados por este fango: “no tengo tiempo, no me queda tiempo…”. No tenemos sosiego. Nos salpica
Una característica de la riada del mundo, en contraste con el reino de Dios, es la prisa. Todos estamos salpicados por este fango: “no tengo tiempo, no me queda tiempo…”. No tenemos sosiego. Nos salpica