La mujer con flujos y la hija del archisinagogo
Hoy vamos a tratar de un pasaje evangélico de tradición muy antigua, pues es recogido por los tres sinópticos (Mc V, 21-43; Mt IX, 18-26; Lc VIII, 40-56), y forma muy llamativa en los tres,
Hoy vamos a tratar de un pasaje evangélico de tradición muy antigua, pues es recogido por los tres sinópticos (Mc V, 21-43; Mt IX, 18-26; Lc VIII, 40-56), y forma muy llamativa en los tres,
De tanto leer un texto, y sobre todo influenciado por tradiciones no reflexivas, dejamos de entender lo que dice e imaginamos cosas que no dice. Leemos en el Evangelio de Juan: Yo soy el buen
Pascua: memoria y camino Esta Semana Santa he podido vivirla en Asís, un lugar que siempre me habla de Dios. En esta primavera la vida renace esplendorosa: prados verdes, flores por doquier, los pájaros cantando
La Pascua es, ante todo, una invitación a mirar la vida con esperanza renovada. En medio de un mundo que a menudo parece marcado por la incertidumbre, el dolor o la prisa, la celebración pascual
Dicen que morimos como hemos vivido. Si hemos vivido con miedos, morimos con miedos; si hemos vivido con confianza o afrontado la vida con serenidad, afrontamos la muerte de la misma manera. Pero lo que
La Navidad, más allá de su origen religioso, constituye un fenómeno cultural que provoca una pausa reflexiva en la vida contemporánea. Para quienes no adhieren a creencias religiosas, este tiempo sigue representando un momento para
En nuestra sociedad contemporánea, marcada por la inmediatez, la saturación de estímulos y la búsqueda constante de entretenimiento, muchas personas viven inmersas en un ruido casi permanente. No se trata solo del bullicio externo —las
«La Beguinas eran mujeres valientes, mujeres de una gran libertad interior. Tomando ca-minos de libertad abrieron caminos para otras muchas…»
«Cada hombre, cada mujer, no nace como algo acabado y perfecto, sino que también se le regala un abanico de posibilidades, una historia en la que, entre luces y sombras, ha de ir caminando y actualizando todas sus potencialidades. Dios no quiso una criatura marioneta sin voluntad, deseo ni criterio, quiso seres libres con inteligencia, con conciencia y con capacidad de decisión, aunque para esto la propia libertad empañara la historia.» Seguir leyendo artículo de Inmaculada Calderón.»
Cultivar y alimentar la esperanza es uno de los desafíos de hoy en día en un mundo tan convulsionado donde la desesperación y el sinsentido parecen ir ganando terreno.