Esperar con aceite en la lámpara
No tenía ninguna actividad más importante que la de estar esperando a su prometido, a quien apenas conocía. Sus padres habían acordado este enlace porque se veía muy conveniente desde el punto de vista de
No tenía ninguna actividad más importante que la de estar esperando a su prometido, a quien apenas conocía. Sus padres habían acordado este enlace porque se veía muy conveniente desde el punto de vista de
Una característica de la riada del mundo, en contraste con el reino de Dios, es la prisa. Todos estamos salpicados por este fango: “no tengo tiempo, no me queda tiempo…”. No tenemos sosiego. Nos salpica