Impregnarse de Dios
Impregnarse de Dios. Muy probablemente la joven María de Nazareth acostumbraba estar impregnada de Dios, es decir, en su presencia. En la narración del “anuncio del ángel Gabriel”, el evangelio nos dice que el ángel
Impregnarse de Dios. Muy probablemente la joven María de Nazareth acostumbraba estar impregnada de Dios, es decir, en su presencia. En la narración del “anuncio del ángel Gabriel”, el evangelio nos dice que el ángel
Es propio de los niños vivir en medio de fantasías e ilusiones; la vida se ve en gran medida acomodada a los propios deseos. Se puede tener mayor o menor confianza en el futuro, según