Unión de voluntades
Cuando nos dirigimos al Padre con la oración que Jesús nos enseñó, el Padrenuestro, hay un momento en que le pedimos: “hágase tu voluntad…”. Este “hágase tu voluntad”, formulado así, podría parecer como si le diéramos una orden a Dios o cediéramos ante un pulso de fuerzas y acabáramos diciéndole que haga lo

Siempre me han impresionado las casas abandonadas. Me percaté de ello hace tiempo. No puedo evitar detener la mirada cuando me encuentro alguna. No hablo de casas cerradas o vacías, sino de aquellas en que el deterioro se hace patente, ya