Verdadero nacer de nuevo
Tenemos que aceptar la humildad de que hemos de nacer a la vida sobrenatural. La fe es nacer a una vida nueva; la fe es frágil, la fe se puede perder, hay que cultivarla. Si
Tenemos que aceptar la humildad de que hemos de nacer a la vida sobrenatural. La fe es nacer a una vida nueva; la fe es frágil, la fe se puede perder, hay que cultivarla. Si
Los niños son los primeros en sufrir las guerras, la corrupción, la pobreza, los desequilibrios y desastres ambientales. Esto hace que sus derechos, desde el derecho a jugar o estudiar hasta el de ser escuchados,
3. Que nada nos retenga para subir al Padre Este mosaico estaba previsto en el jardín de una residencia de ancianos. Muchas personas ancianas que viven en residencias miran hacia atrás con nostalgia, quisieran volver
Tener paz y alegría, incluso en los momentos difíciles Una persona resucitada aporta paz. Da paz a las personas que tienen miedo, a las personas encerradas. Logra atravesar muros de diferencias sociales, culturales, económicas o
Camino de la Alegría, meditaciones No es fácil creer en la resurrección. Incluso muchos cristianos no tienen muy claro cuál es el centro de su fe. Es verdad que la vida de Jesús antes de
Hay, dentro del Evangelio de Mateo, un pasaje en que Jesús les habla a sus discípulos con un tono apocalíptico. Es el momento en que les dice: “Cuando el Hijo del hombre vendrá lleno de
Los seres humanos estamos hechos de tal material que solos no podemos sobrevivir. Ya está muy dicho, necesitamos varios meses para ponernos de pie, otros tantos para hablar. Y años, a veces muchos, para ser
Algunos sociólogos y estudiosos de estos temas afirman que el siglo en el que hemos entrado es el siglo de la mujer. En el ámbito de la fe cristiana también va a ser así, sin
San Pablo nos dice rotundo: Sé de quién me fío. Del Señor Jesús. No tenemos que ser norte de nosotros mismos, poniendo nuestros deseos en cosas que no son acordes con nuestro verdadero bien, con
Promoción de la paz en el mundo Ninguna religión incita a la guerra, ni al odio o la violencia. Al contrario, nos invitan a defender los valores de la paz y de la fraternidad humana.