Ser
Cierro la puerta. Me quedo solo. Me envuelvo de silencio. Cierro los ojos. Y me tumbo en la alfombra y a poco... La piel se olvida que algo la sostiene. Me parece que floto. Ni
Cierro la puerta. Me quedo solo. Me envuelvo de silencio. Cierro los ojos. Y me tumbo en la alfombra y a poco... La piel se olvida que algo la sostiene. Me parece que floto. Ni
Aquellos dos discípulos regresaban decepcionados a su Emaús de cada día. Venían de la ciudad grande dónde pasaban cosas y se iban a su pueblecito perdido dónde casi nunca pasaba nada. Regresaban a la rutina