En este principio del año (2025) quisiera hablar de comienzos y nuevos comienzos. La letra de esta canción, inspirada en los textos bíblicos, dice que al principio existió una Palabra. Y afirma que esta Palabra lleva Vida y Amor, que se encarna en la fragilidad y es luz. Nos da a entender que esta palabra es mucho más que un sonido, o unas letras escritas sobre papel. En el Génesis, podemos leer que lo que Dios dice, empieza existir. El origen de todo es una palabra que al ser pronunciada crea lo que dice.
Nosotros hoy, podemos revelar a Dios con nuestras palabras. Pero si deseamos realmente manifestar la vida de Dios, nuestras palabras tendrían que ser semejantes a la palabra de Dios: llevar vida y amor, encarnarse en la fragilidad y ser luz. Es todo un “programa”.
En este nuevo comienzo, de un año nuevo, me gustaría cuidar más mis palabras. Buscar a Dios en lo hondo de mi ser, allí donde nacen las palabras, y que una vez pronunciadas se encarnan en actos, sobre todo allí donde haya fragilidad.
Al final de la canción hay una afirmación y una promesa. Se afirma que nunca estuvimos solos. La existencia de cada ser humano es fruto de una historia formada por personas y eventos. Existimos gracias a otros.
La canción termina con la promesa de que nunca estaremos solos. La palabra promesa tiene que ver con hacer o cumplir algo fijado. Dios nos ha regalado plena libertad, nunca impondrá su voluntad. Al mismo tiempo una sola cosa está fijada: su Amor. Nunca estaremos solos porque su Amor nos acompañará siempre.
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